Pertenecen al grupo de laicos de la Familia de la Preciosa Sangre en Cáceres, y motivados por nuestra espiritualidad, desde hace tiempo realizan trabajo voluntario en el restaurante social que atiende a las Hijas de la Caridad en esta ciudad, al que acuden diariamente para comer más de tres personas. Luis y Margarita, junto con otros voluntarios, ayudan a las monjas a distribuir comida a transeúntes o residentes de la ciudad que no tienen recursos para comer.