Santidad reconocida
Santidad reconocida
El 12 de junio de 1954, Pío XII canonizó a San Gaspar del Búfalo. Habían transcurrido 117 años desde su muerte y 139 desde la fundación de la Congregación de los Misioneros de la Preciosa Sangre. Su obra continuó creciendo, y por ello la Iglesia reconoce hoy su relevancia, la riqueza de la espiritualidad de la Preciosa Sangre y el papel fundamental de su misión en el mundo.

Hombre incansable en la proclamación del poder de la Sangre de Cristo para la renovación y conversión de la vida, en su contacto con los más pobres, enfermos y desfavorecidos de la sociedad, en su valiente lucha contra los ladrones y en el combate a ideales que, al arraigarse en la sociedad, alejaban a las personas de Dios, misionero audaz y enérgico, se dedicó generosamente al servicio de la Iglesia, un servicio que a menudo le solicitaba el Sumo Pontífice. Algunos lo llamaban un “terremoto espiritual” por la profundidad de su ministerio y sus palabras.
La Congregación está presente en numerosos países de Europa, Asia, África, América del Norte y del Sur. Desde 1988 existe la Provincia Ibérica, formada por tres países: primero España y Portugal, y posteriormente Guinea-Bissau. El Papa Juan XXIII definió a San Gaspar como el mayor apóstol de la Sangre de Cristo.
últimos artículos
27 de julio
26 de julio
25 de julio
Aniversario sacerdotal del Padre Virgilio
24 de julio
¿Quieres ayudar?
Contacta con nosotros, déjanos sugerencias, comentarios, ayuda... lo que necesites, aquí estamos.
